Los abonos fermentados tipo Bocashi.

La producción y consumo local de alimentos es una necesidad que no se encuentra claramente planteada en los objetivos de mujeres y hombres del campo y la ciudad. La alimentación cada día depende más de los centros de abasto que no son otra cosa que un eslabón de las tan mencionadas cadenas de producción que hoy en día no tienen ni nombre ni rostro. La capacidad de comer y no precisamente comer bien, depende en gran medida del poder adquisitivo del ciudadano común, condición que en promedio se encuentra financiada por jornales que van de los $100 a los $150 por ocho horas de trabajo(sin considerar los costos y tiempos de traslado) que se va complementando por las estrategias de vida que están surgiendo para hacer frente a una situación de sitio. Como en un frente de guerra, un ciudadano promedio va sorteando la vida; el futuro más próximo y no violento es armarse de conocimientos y poner en práctica los saberes empolvados por el paradigma del desarrollo infinito en algún archivo ancestral. La única necesidad es entonces un espacio de tierra que de pronto parece trinchera.

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Mientras la guerra por petróleo y ocupación disfrazada de desarrollo continua con sus bombas y sus balas, nosotros podemos empezar a mover la tierra poniendo en practica el A,B,C de la agricultura orgánica de Jairo Restrepo, para que se levante la cosecha con la preparación de abono tipo Bokashi.

El Bocashi es un abono fermentado que se ha venido difundiendo desde diferentes espacio e intereses, sin duda los campesinos son quienes mejor han adoptado su elaboración proponiendo sistemas muy simples que convierten la elaboración y el uso en algo tan útil que ya es en una herramientas de uso cotidiano con fines de producción de alimentos sanos y nada exclusivo de productores industriales que proponen la exportación como una nueva modalidad de explotación y saqueo.

¿ Qué necesitamos ?

El local. Necesitamos un espació con techo, que nos proteja de la intemperie. Donde sea posible evitar la lluvia y la exposición directa al sol. Firme, que resista los viento y que sea una barrera para los animalillos hábiles y curiosos. Es necesario un piso compacto que de preferencia pueda estar siempre seco. Los materiales para la construcción de estos espacios dependen de la creatividad, que es uno de los recursos que en la casa y vida cotidiana se pueden encontrar esperando en cualquier rincón. Es indispensable tener acceso a una fuente de agua limpia.

Las herramientas. Es necesario estar provisto de herramientas básicas como pala, machete, recipientes, costales, cubetas, para dosificar, transportar y aplicar los componentes que serán mezclados. De acuerdo a la posibilidad se pueden ir generando sistemas de medidas propios con el fin de generar métodos propios y locales que sirvan de referencia siempre y cuando tengamos conocimiento y control de los principio planteados. En nuestro caso y por la disponibilidad, hemos tomado como unidad de medidas, cubetas o recipientes reusados de 18 litros.

Los materiales o insumos.

40 cubetas de tierra común.

40 cubetas de Mierda de Vaca.

20 cubetas de tierra de cacaotal o tierra de acahual.

40 cubetas de cascarilla de arroz.

2 cubetas de pulidura de arroz, salvado de trigo, sorgo o maíz.

5 kilos de melaza.

450 gramos de levadura de panadería.

2 cubetas de carbón triturado o sisco de carbón

Agua limpia  y suficiente.

El proceso de elaboración

Se ponen en el piso los materiales por capas, uno a la vez, la tierra común, la mierda de vaca, la cascarilla arroz etc., hasta terminar el total. A la par se mezclan y disuelven en agua suficiente y necesaria la levadura y melaza. Esta mezcla se aplicará expandida como lluvia en cada capa de los elementos sólidos, es importante no humedecer demasiado. Se revuelve con las palas hasta tener una mezcla homogénea en apariencia y humedad. Durante 15 días se revuelve cada 12 horas con el fin de airear para regular la temperatura de la mezcla. Monitorear la temperatura y evitar que sobrepase los 60°C, expandiendo el montículo de abono. Después de 15 días extendemos el montículo de abono en una capa delgada y posterior mente envasamos en costales para almacenar a la sombra evitando la humedad, no más de 60 días.

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Los principios:

La tierra común. Es el componente que en principio dará volumen al abono. Ocuparemos tierra que se encuentra en la parcela o predio, busquemos la que tiene una apariencia “buena” para el cultivo, donde las plantas producen sin mucho esfuerzo.

La mierda de Vaca. Es el componente que servirá como inoculo para desencadenar una serie de reacciones bioquímicas por su alto contenido principalmente de microorganismos ruminales que facilitan el desdoblamientos de alimento en el sistema digestivo de la vaca. Ubicaremos una fuente constante de mierda de vaca; corrales o encierros de vacas, pueden ser los hecahderos o desacanzos de las vacas dentro de los potreros, siempre y cuando nos proporcione volúmenes considerables, pero tengamos cuidado que no exista presencia de agrotóxicos como garrapaticidas, herbicidas u otros. Evitemos en lo posible la mierda de corrales de manejo, ya que en estos espacio comúnmente se aplican agrotóxicos. En parcelas o espacios de producción establecidos es posible contar con estiércoles de animales como gallinas o borregos. En estos casos la proporción de mierda de vaca se puede sustituir en un 50% por estos similares.
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La tierra o cáscara de cacao, tierra de “acahual”. Ubicar un sitio dentro del cacaotal donde se a utilizado como quebradero de frutos de cacao. Actualmente las parcelas de cacao se encuentran en situación de abandono, es común encontrarse coacaotales o parcelas en proceso de conversión a fraccionamiento habitacionales. En este proceso se desecha la capa orgánica para dar paso al relleno, compactado y finalmente a las planchas de progreso (cemento). Esa capa de tierra que se remueve es una buena fuente de materia orgánica, ahí se encuentran muchos años de compostaje natural. Si no es posible un cacaotal cercano, podemos recurrir a un “acahual”. Dentro de la parcela o predio seguramente existirá un espacio menos perturbado cubierto de vegetación de donde podremos extraer tierra que finalmente sera nuestro reservorio de microorganismo locales que pretendemos potenciar o reproducir.

La cascarilla de arroz. La cascarilla de arroz es un subproducto de el beneficio de arroz, en el sureste de México podemos conseguir sin mucho problema. Este elemento de nuestro abono es una fuente de carbono que ayudara a balancear el contenido de nitrógeno del los estiércoles y a su ves es la fuente de energía del proceso microbiano que buscamos desarrollar.

La pulidura de arroz, salvado de trigo, sorgo o maíz. En orden de lista el mejor es la pulidura o salvado de arroz, de no tener a la mano es posible utilizar los otros materiales mencionados. Es muy común su uso para dietas de piensos o alimentos de aves y vacas. Este sera la fuente de carbohidratos, minerales y vitaminas que inicialmente serán utilizados por los microorganismos pioneros que desencadenaran el proceso de fermentación.

La melaza. Es un subproducto de la refinación de azúcar, es muy utilizada como aditivo en las los piensos o alimentos de animales para engañar las papilas gustativas de los animales y de esa forma hacerlos tragar compuestos industriales o estiércoles (vacas y cerdos). En el caso de nuestro abono la utilizamos como energía inicial disponible para inicial el proceso de fermentación. En algunas experiencias se ha utilizado jugo de caña en sustitución de la melaza.

La levadura de panadería. Las levaduras son restos o partes de microorganismos que ha sido sometidos a un proceso de desecación y son fáciles de revivir con el solo hecho de hidratarlos y proporcionarles una fuente de energía (en este caso la melaza). Servirán como agente catalizador o inicial del proceso de fermentación. Se encuentra de manera accesible en las tiendas especializadas en venta de productos para la elaboración de pan.

El Carbón. Funciona como una reserva al absorber agua y minerales de la mezcla generando un alojamiento para los microbios que estamos reproduciendo, será su casa. Al dispersarlo en el campo o entre los sustratos de cultivo servirá como un dispersor microorganismo, una cápsula de microbios con posibilidades de colonizar cada espacio de siembra. Al mismo tiempo permitirá ir acumulando reservas microbianas ante los cambios de temperatura y humedad.

Agua. El componente que permite la fusión de todos los elementos utilizados, se usa de manera variable, dependiendo el contenido de humedad de cada uno de los componentes. Es conveniente humedecer con el mismo criterio que se usa al hacer pan, es decir lo suficiente que permita la mezcla. Una parámetro que se utiliza comúnmente es la prueba del puño, consiste en tomar un puño de mezcla, apretar con fuerza al cerrar el puño. No deberá salir excesos de agua entre los dedos pero al soltar deberá quedar un bloque compacto sobre la mano.

Continuará…

  1 comment for “Los abonos fermentados tipo Bocashi.

  1. Patricio Bustos Gárate
    10 julio, 2017 at 12:41 pm

    La sencia de la vida está en el respéto a la madre tierra. A las industrias tanto alimenticia como farmacéutica, lo único que les interesa es el lucro, sus beneficios; sin importar el bienestar de la población. Además es una corriente mundial, tenernos engañados; dentro de una sociedad de consumo descomunal y egoista.
    Si queremos salud y bienestar para nustras familias es hora de quitarnos las vendas de los hojos y comenzar a producir nuestros prodúctos sanos y orgánicos. BASTA DE ENRIQUECER A LAS MULTINACUIONALES INFERNALES Y EGOÍSTAS. Volver al futuro sano y de respeto, estamos a tiempo. Alimentarnos cómo lo hacías nuestros abuelos y bisabuelos. NO COLORÁNTES, NO PRESERVÁNTES, NO OLLAS DE ALUMINIO, NO BEBIDAS AZUCARADAS, NO EMBUTÍDOS. SÍ A LA VIDA.
    BENDICIONES A TODOS. LA VIDA ES ÚNICA Y DEMASIADO CORTA; PARA DESPERDICIARLA.

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